SHANGHAI (Reuters) - Autoridades regulatorias de China visitaron cerca de 600 restaurantes, negocios y distribuidores de alimentos mientras investiga una alerta de seguridad alimentaria que ha implicado a una serie de marcas globales e impactó locales en países de la región como Japón.

La policía de Shanghái detuvo a cinco personas el miércoles, incluyendo al jefe de estándares de calidad de Shanghai Husi Food, un proveedor de grandes cadenas de comida rápida como KFC, McDonald's Corp y la cadena de cafeterías Starbucks Corp por acusaciones de que distribuyó carne expirada.

Husi Food es propiedad del grupo OSI, con sede en el estado estadounidense de Illinois.

Yum Brands Inc, la matriz de KFC y Pizza Hut, canceló sus negocios con OSI y McDonald´s dijo que buscaría un nuevo proveedor en otra filial de OSI situada en la provincia china de Henan.

La administración de alimentos y fármacos de Shanghái dijo en un comunicado que visitó 581 establecimientos vinculados a negocios con alimentos que se sospecha estuvieron empleando carne expirada de Shanghai Husi Food, y envió a 875 funcionarios a realizar inspecciones.

La policía, gobiernos locales y fiscales de China también están indagando el caso. La policía no ha entregado más detalles sobre los detenidos.

El escándalo surgió el domingo por un reporte televisivo que mostró a personal de una instalación de Shanghai Husi Food empleando carne expirada y recogiéndola del suelo para procesarla.

Algunos ex empleados de la planta dijeron a Reuters que la supervisión sobre los estándares sanitarios era débil, aunque los trabajadores en otra unidad de OSI dijeron que las reglas administrativas y de regulación eran estrictas.


(Reporte de Adam Jourdan. Editado en español por Marion Giraldo)