JOHANNESBURGO (Reuters) - Hace 18 meses, cuando el juez Desmond Nair fijó para el atleta Oscar Pistorius una fianza tras matar a su novia, el magistrado señaló una serie de "improbabilidades" en la versión que dio la estrella olímpica y paralímpica sobre el tiroteo.

Tras 41 días de testimonios y dramas en el Tribunal Supremo de Pretoria, la libertad de Pistorius depende de si la fiscalía planteó suficientemente bien su caso para convencer a la magistrada Thokozile Masipa de que esas improbabilidades no pueden ser ciertas.

Pistorius, que sufrió la amputación de sus dos piernas y consiguió llegar a las semifinales de los 400 metros en los Juegos Olímpicos de Londres en 2012, dice que disparó a través de la puerta cerrada del baño creyendo que estaba defendiéndose de un intruso.

¿Por qué Pistorius no averiguó quién estaba en el baño antes de disparar cuatro rondas de balas de punta hueca de 9 milímetros?, preguntó Nair.

¿Y por qué Reeva Steenkamp no le hizo saber que estaba allí?, agregó.

Siendo Pistorius el único testigo directo, la mayor parte del caso depende de la ciencia forense, incluyendo las pruebas de que la secuencia de las heridas de Steenkamp le hubiese permitido gritar, y en el testimonio de los vecinos que dicen que escucharon gritos de una mujer aterrorizada inmediatamente antes y durante la serie de disparos.

La defensa dice que los gritos provenían de Pistorius, en un tono inusualmente elevado para un hombre debido a la angustia tras descubrir que había disparado sin querer a Steenkamp.

El fiscal Gerrie Nel, conocido como "el Pitbull", retrató a Pistorius, de 27 años, como un hombre impulsivo obsesionado con las armas que disparó deliberadamente a Steenkamp, de 29 años, en un acto de ira tras una discusión en la madrugada del día de San Valentín el año pasado.

Pistorius y sus representantes no hicieron ningún comentario fuera del juicio desde que empezó en marzo, aparte de dar las gracias a su familia y seguidores.


JUICIO SIN JURADO

El gobierno del apartheid de Sudáfrica abolió los juicios con jurado a finales de la década de 1960, lo que significa que la jueza Masipa, de 66 años y la segunda mujer negra en ocupar ese puesto en el país, decidirá el destino de Pistorius cuando exponga su veredicto el 11 de septiembre.

Los posibles veredictos van desde condena por asesinato premeditado -con un mínimo de 25 años de prisión- o una versión menor de asesinato, homicidio culposo -con un máximo de 15 años- si Masipa cree que no intentaba matar a Steenkamp pero lo hizo tras disparar de forma imprudente.

Podría absolverlo si cree que Pistorius estaba actuando en defensa propia -conocido oficialmente como defensa putativa- al apretar el gatillo.

"Este caso trata sobre la credibilidad de Oscar Pistorius", dijo el abogado de Johannesburgo Riaan Louw. "Si no es un testigo creíble y la jueza no acepta su testimonio, será condenado por asesinato u homicidio culposo", agregó.


(Reporte de Ed Cropley; Traducido por Francisco Pazos en Madrid. Editado por Lucila Sigal)