Alertan a ancianos sobre los fraudes y robo de identidad

Se “abre el telón”. Comienza la escena.

“Soy Al el techero. Me acabo de dar cuenta que tiene problemas con el techo en su vivienda. Como estaba haciendo un trabajo en el vecindario y como viene mañana una tormenta fuerte, pensé que sería buena idea arreglar hoy mismo su techo”.

“Le voy a cobrar $4,000 por un trabajo que cuesta $10,000, pero antes necesito un depósito de $200 para comprar materiales”, le dijo el hombre a la anciana mujer, quien tras entregarle el dinero esperó y esperó horas, hasta darse cuenta que se había convertido en la víctima de un fraude.

Se trata de una representación teatral, realizada por ancianos, sin entrenamiento en teatro, pero que tienen como meta alertar a la comunidad sobre los fraudes de los que son víctimas los ancianos.

Este grupo, que se hace llamar el “Performing Scan Troup”, hizo una presentación el jueves en Florida Blue, en Sunrise, como parte del evento llamado Senior Scam Jam, para dar inicio al mes dedicado a los adultos mayores y en el cual se realizan cientos de eventos en todo el país para evitar el fraude en los ancianos.

“Somos un grupo de 12 ancianos que representamos cinco tipos de fraude comunes. Hemos realizado unas 70 presentaciones frente a unas 6,000 personas desde que fuimos creados”, dijo una de las integrantes del grupo.

En una sala en la que participaron unas 50 personas, miembros de la Unidad de Control de Fraude de Medicaid, de la oficina del Inspector General, y de la Policía de Sunrise, entre otros, intentaron dar decenas de ejemplos de fraudes para que los asistentes estén alertas y ni ellos ni sus familiares o amigos se conviertan en víctimas.

“El robo de la identidad es un gran problema. Las víctimas pasan horas, días, meses tratando de arreglar este problema y muchas veces luego no pueden ni encontrar trabajo o ser aceptado para un préstamo”, advirtió Shari Baer, coordinadora pública del Aging and Disability Resource Center.

Pero hay tres maneras de protegerse, dijo Baer. Para esto, agregó, “hay que tomar en cuenta las tres ‘D’: Desalentar, Detectar y Defenderse.

Entre los consejos que dio Baer están: detectar cualquier actividad sospechosa; no dar información personal y comprar un triturador de documentos o participar en ferias para triturar documentos que organizan con frecuencia las autoridades locales; no confiar en nadie que llame a la casa; no ingresar a enlaces en las computadoras y dar información personal. De igual manera aconsejó detectar cualquier transacción no realizada por uno revisando los reportes de crédito o cuentas de banco y finalmente defenderse reportando cualquier anormalidad en dichos reportes.

Del mismo modo, Sandra Colón, de la agencia estatal Empowering Seniors to Prevent Health Care Fraud (SMP), un esfuerzo nacional para evitar el fraude en ancianos, aconsejó a los presentes no cargar con ellos el original de su tarjeta de Medicaid sino una copia y tachar el número de identificación en ella.

“Estamos hablando de un crimen tipo mafia, el fraude de medicare es un crimen muy bien organizado”, dijo Colón.

De igual manera, la policía se hizo presente. La oficial Michelle Eddy, de la policía de Sunrise, dio una charla sobre los fraudes con las tarjetas de crédito y de los bancos aconsejando a los presentes, por ejemplo, a nunca entregarle a nadie su tarjeta en un centro comercial para recibir ayuda o a pagar por la gasolina dentro del establecimiento de las gasolineras, no afuera.

“Sé que es molesto, que es más rápido afuera, pero lo mismo piensan los ladrones, esos que instalan lectores de tarjetas afuera”, dijo Eddy.

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