Matanza en Weston deja muchas interrogantes

Pedro José Maldonado Jr.

¿Por qué un hombre en Weston mató a su esposa e hijo con una ballesta, para luego manejar a Tallahassee en un intento de asesinar a su otro hijo?

La razón por la cual Pedro Maldonado, de 53 años, presuntamente terminó con la vida de Mónica Narváez-Maldonado, de 47, y Pedro José Maldonado Jr., de 17, es la más grande incógnita tras el doble asesinato que estremeció al sur de Florida la semana pasada.

En el aire queda también el futuro de José Maldonado, su hijo de 21 años.

El joven ecuatoriano, quien esquivó un tiro de la ballesta de su padre y logró escapar cuando éste trató de asfixiarlo, según la policía, ha quedado sin núcleo familiar luego de que el padre apareciera muerto de un aparente suicidio en un motel al norte de Florida.

Con la ayuda del consulado de Ecuador en Miami y de un familiar, José Maldonado ha comenzado a lidiar con los trámites necesarios después del trágico suceso.

El familiar del joven —quien viajó a Florida desde Ecuador el pasado fin de semana — ha comenzado el proceso de envío de los cuerpos a Ecuador, donde serán enterrados.

"Primero debemos esperar a que los detectives terminen su trabajo, lo cual toma bastante tiempo ya que hubo armas involucradas", dijo Eduardo Rivadeneira, cónsul general de Ecuador en Miami. "Luego contactaremos a una funeraria para ayudar con el proceso de repatriación".

Maldonado hijo, estudiante de Florida State University, desea quedarse en el país y "continuar su vida aquí", según el cónsul.

El cuerpo diplomático ha puesto al joven en contacto con un abogado de inmigración quién se ha ofrecido a trabajar pro bono (sin cobrar) para ayudar al joven a permanecer legalmente en EEUU, según Rivadeneira.

Además, el consulado se ha ofrecido para recibir donaciones de la comunidad y de personas que deseen ayudar económicamente a José Maldonado.

Finanzas e inmigración

Aunque aún se desconoce qué lo llevó a cometer los asesinatos, sí se sabe que Pedro Maldonado, un empresario, parecía estar preocupado por las finanzas de su familia. Además, las visas de residencia de los Maldonado supuestamente habían expirado, dejando abierta la posibilidad de que la familia fuera deportada a Ecuador, según la Oficina del Alguacil de Broward.

La familia Maldonado vivía en un townhouse alquilado en el vecindario Courtyard at the Grove, en Weston. Según la policía, no fue hasta que Pedro Maldonado llamó a un amigo en Miami para confesar lo ocurrido, que las autoridades supieron del crimen en Weston.

La policía no ha dicho a qué hora se cometieron los asesinatos ni ha dado mayor detalle sobre la escena del crimen —aparte de afirmar que la esposa, una consultora de la industria petrolera, y el hijo menor, estudiante de la escuela secundaria Cypress Bay que tocaba el tambor en la banda escolar, murieron de un solo tiro en la cabeza y que no hubo señal de forcejeo. Las autoridades dijeron que es posible que las víctimas fueron atacadas mientras dormían.

Detectives de Broward comenzaron a buscar a Maldonado luego de descubrir los cadáveres de la mujer y el adolescente en la tarde del 3 de diciembre.

Para ese entonces Maldonado ya había intentado matar a su hijo mayor en Tallahassee, con quien se encontró a las 7 de la mañana del martes en un lugar desconocido en el condado de León, según los reportes policiales.

Fue al norte de Florida que, una vez más, el hombre mayor apretó el gatillo de su ballesta, Pero el joven esquivó el tiro. La flecha lo golpeó en una de sus orejas, según la Oficina del Alguacil. Maldonado luego trató de asfixiar a su hijo, pero éste logró escapar, aunque no reportó el crimen.

Finalmente, las autoridades encontraron el auto de Maldonado la noche del martes en un motel en Lake City, al norte de Florida, donde había rentado un cuarto a 100 millas de Tallahassee tras su último, y fallido, intento de asesinato.

Un equipo SWAT evacuó el motel y forzó su entrada a la habitación de Maldonado, cerca de las 2 a.m. del miércoles. Lo encontraron en el baño, muerto tras aparentemente cortarse el cuello.

Ahora el consulado está buscando la mejor manera para ayudar al hijo sobreviviente.

"Lo más importante es la ayuda espiritual", dijo Rivadeneira. "Creo que la comunidad ecuatoriana, hispana y americana debe unirse en oración por este joven que ha quedado desamparado y literalmente sin su familia. Estamos sumamente heridos y no es nada fácil".

mfelix@elsentinel.com, twitter.com/mj_felix

Karen Yi, Rafael Olmeda, Barbara Hijek, Erika Pesantes, Deborah Ramírez, Wayne K. Roustan y Aaron Deslatte contribuyeron a esta nota.