Estrenos: 'Jersey Boys', 'How to Train your Dragon 2'

Jersey Boys

Clint Eastwood rinda homenaje a Frankie Valli y The Four Seasons, cantante y grupo que marcaron época durante los años 60. Al oscilar entre el musical y la biografía, el cineasta se queda corto y entrega una versión cinematográfica inferior a la obra teatral ganadora de cuatro premios Tony.

Eastwood emplea 45 minutos para mostrar los inicios de la banda y las relaciones entre el fundador del grupo Tommy DeVito (Vincent Piazza) y el vocalista Frankie Castelluccio (John Lloyd Young) con el mafioso Gyp DeCarlo (Christopher Walken).

Tras un fallido golpe criminal, DeVito y Castelluccio, quien luego se apellidara Valli, conocen al bajista Nick Massi (Michael Lomenda) y al precoz vocalista Bob Gaudio (Erich Bergen). Gracias al esfuerzo del buscador de talentos Joey Pesci (Joseph Russo), el cuarteto cautiva el oído del productor musical Bob Crewe (Mike Doyle).

Entonces Eastwood muestra las primeras grabaciones del grupo, sus giras y apariciones en programas de televisión como The Ed Sullivan Show. Desconcierta que al recrear esta etapa, el cineasta no haga alusión al ambiente musical de la época ni mencione grupos que se disputaban la escena como The Beatles y The Beach Boys.

Este segmento musical termina cuando la trama del filme vuelve a centrarse en la relación del grupo con la mafia y los conflictos personales de sus miembros. Aunque éstos relatan a la cámara sus dramas domésticos, el recurso funciona muy poco.

En este ir y venir, Eastwood pierde la oportunidad de hacer una buena cinta sobre The Four Seasons al estilo de The Commitments y That Thing You Do! Aunque la recreación visual de la época es bastante fiel, la edición deja mucho que pedir.

No obstante, resulta nostálgico escuchar canciones como Sherry, Big Girls Don't Cry y Can't Take My Eyes Off You, Actores como Walken, Young, pero especialmente Doyle, entregan personajes divertidos que capturan la atención del público

How to Train your Dragon 2 1/2

El refrán que dice "segundas partes nunca fueron buenas" parece invalidarse con esta secuela que supera la inteligencia y diversión que hicieron exitoso al filme How to Train Your Dragon.

Los mayores créditos pertenecen al director y guionista Dean DeBois, quien conservando el corazón de la primera historia, la entrañable amistad entre un joven vikingo y un dragón volador, desarrolla en esta segunda parte un argumento aún más conmovedor.

Ahora Hiccup (la voz de Jim Baruchel) es un joven de veintitantos años que enfrenta nuevos retos. Aunque Hiccup aún disfruta pasear por los aires con su amigo dragón Toothless (Randy Thom), su padre, el jefe vikingo Stoick (Gerard Butler), piensa que debe prepararse para remplazarlo como líder de la comunidad.

La petición paternal se vuelve más urgente cuando aparece Drago (Djimon Hounsou), domador de dragones empeñado en terminar la convivencia pacífica entre humanos y reptiles promovida por Stoick. Decidido a defender el legado de su padre, Hiccup enfrentará a Drago y su manada de dragones diabólicos.

Pero este reto no será nada comparado con el desafío sentimental que encara Hiccup cuando Cupido flecha su corazón por primera vez. Al enamorarse de Astrid (América Ferrera), el joven no encuentra como liberarse de las intrincadas redes del amor.

Entonces, el director DeBois desarrolla una ingeniosa y entretenida aventura de dibujos que relata cuanto duele crecer. A diferencia de otras películas como Shrek y Despicable Me, que exaltan el cinismo de jóvenes que rechazan el mundo circundante, How to Train your Dragon 2 retrata a un héroe genuino de carne y hueso.

Mientras intenta acomodarse a las demandas paternales y los pedidos de su corazón, Hiccup no abandona sus convicciones ni su forma de ser. En medio de esta exigente batalla, el jovencito forja su propia identidad.

Crucial papel juega el trabajo vocal del elenco conformado por Baruchel, Ferrera, Butler y Honsou, quienes dan gran estatura a sus personajes. Otros actores de Hollywood como Jonah Hill y Cate Blanchet, también entregan personajes significativos con gran peso en la trama.

A pesar de sus virtudes, How to Train your Dragon 2 no es una obra maestra. El filme utiliza algunos clichés y reproduce lugares comunes. Aún con sus fallas, esta producción es una de las mejores películas animadas de los últimos años.