Chamán peruano atrae a los que ansían sanación en Fort Lauderdale

Un hombre con cáncer vino buscando sanación espiritual.

Una mujer quería confirmar que su vida anda por el camino correcto.

Otros siempre habían soñado con conocer a un chamán peruano.

Don Pascual Flores, un "conservador de sabiduría" de Los Andes en Perú, condujo una ceremonia de sanación el sábado 20 de abril en el Renaissance Fort Lauderdale Cruise Port Hotel, para más de 70 personas que llegaron guiadas por curiosidades y esperanzas.

"Siempre he querido ir a Machu Picchu", dijo Phoenix Hanna, quien vive en Lake Worth y estudia medicina alternativa. "Así que tenía que venir hoy. Siempre he querido recibir una bendición de un chamán".

Flores llegó a Fort Lauderdale el viernes de la semana pasada y regresará a su hogar el 6 de mayo. Durante su visita, hará ceremonias desde Miami hasta Hollywood y West Palm Beach.

Flores ha viajado a México, Noruega, Alemania y otras ciudades de Estados Unidos para compartir su conocimiento de medicina tradicional andina.

Carey Stokes, residente de Dania Beach quien planificó la visita de Flores, lo describió como el pequeño hombre con el corazón grande.

"Él vive en un lugar de amor", dijo Stokes. "Él ve desde el corazón, no desde los ojos".

Curador inca

El pasado sábado Flores habló en su lenguaje nativo—quechua— comunicándose con la audiencia a través de un traductor.

"Tienen ante ustedes a uno de los últimos Incas de sangre completa", dijo Stokes a los asistentes. "No es sólo un chamán. Es un conservador de sabiduría".

Durante la ceremonia, Flores utilizó piedras sagradas, plumas de cóndor, campanas doradas y "flower water" peruana, en un intento de traer curación y transformación.

Una larga fila de personas se formó en el sombrío salón, esperando su turno.

Uno a uno, se arrodillaron frente al chamán.

Cantando en quechua, Flores sacudió el aire alrededor de un hombre en una silla de ruedas eléctrica con una pluma de cóndor, presionó una sábana llena de piedras sagradas contra su frente y le salpicó con el agua peruana.

Alexandra Tejera, de Pompano Beach, miraba pacientemente.

"Estaba interesada en conocer a un curador inca", dijo. "Quisiera ir a Perú. Pero me trajeron a Perú a mí".

Tejera dijo que el mundo necesita sanar —y ella también. Tenía esperanzas de encontrar la sanación en ese recinto, dijo.

El residente de Pembroke Pines Andrew Michael dijo que estaba en busca de energía sanadora y "sintió una intuición" de que debía asistir a la actividad.

"En vez de volar a Sudamérica en busca de un chamán, vine aquí", dijo.

Phoenix Hanna, quien siempre había querido conocer a un chamán, fue la segunda en la fila. Cuando se le preguntó si había encontrado lo que había ido a buscar, se le aguaron los ojos.

"Quería conseguir permiso para sanar a otros y sanar yo misma", dijo. "Y lo encontré".